A primera vista, Labtrip parece otro servicio de información turística realizada por los usuarios. Pero va un paso más allá añadiendo valor a la prescripción. “Nuestro objetivo es que los usuarios conecten sus viajes con los de sus amigos”, explica el fundador de la compañía Demis Torres. Así, la start up sigue los sitios más populares según la comunidad de viajeros o de las recomendaciones de los amigos. En relación a esto, Torres añade “en el crowdsourcing los comentarios son impersonales, mientras que en el friendsourcing son cercanos y de confianza”.
Expertos locales
El también cofundador, Jordi Gámez, remarca que “Labtrip cuenta con 40 expertos locales repartidos por ciudades europeas que aportan contenido original y único”. Así, la nueva app para iPhone da más visibilidad a les guías temáticas. Por ejemplo, la literia en Londres, la de cine moderno en París o la arquitectura modernista de Viena. Además, la nueva versión mejora y facilita el proceso de creación de guías en la web clásica.
La start up gana dinero por estas dos vías: las comisiones en la venta de entradas o reservas en restauración y de las guías temáticas, que son de pago. “Se comercializan a precios muy bajos para animar a la gente a comprar”, dice Torres. Destacan también que se trata de un producto muy viral: si gusta, volver a comprar es probable.





